Refrescamiento Facial con Células Madre Autólogas (de la misma persona)


 El envejecimiento de la piel se comienza a observar principalmente entre los 30 y 40 años de edad, siguiendo el patrón normal de senectud celular, calculado por el Dr. Leonard Hayflick en su teoría del “Reloj Biológico”, la cual explica un número limitado de replicaciones celulares (alrededor de 100) en toda la vida.


 El hecho es explicado por el acortamiento del telómero, porción final de cada cromosoma activado, hasta llegar al punto de no poder multiplicarse mas y activar la porción siguiente del mismo gen llamado de apoptosis, mecanismo de muerte celular programada con el fin de evitar la activación de la siguiente porción llamada oncogen (gen embrionario o de indiferenciación) y la aparición de cáncer.
 La suma de apoptosis en la piel va generando una condición de atrofia de la epidermis, lo cual se traduce en la aparición de machas (léntigo senil) por la ausencia progresiva de queratinocitos y sustitución por melanocitos (manchas oscuras) y adipositos (manchas claras); por otra parte la atrofia progresiva de la dermis con por la presencia resequedad, deshidratación y falta de turgencia, proveniente de la ausencia de fibroblastos quienes son lo responsables de la síntesis y producción del colágeno, fibras elásticas, reticulares e hidroproteínas, como el ácido hialurónico, que retienen las moléculas de agua en su estructura, confiriéndole la hidratación adecuada a la piel; el ejemplo claro es la piel de un bebé, quien tiene un grado de hidratación hasta de un 90%, mientras que una persona mayor llega a tener menos del 50%.
 Los tratamientos actuales de rehidratación están representados por la aplicación de cremas hidratantes que están limitadas a su capacidad de absorción y la necesidad de reaplicación continua; por otra parte la implantación de hidro proteínas, con el ácido hialurónico u otros biopolímeros, que terminan siendo reabsorbidos o creando efectos secundarios tales como granulomas o fibrosis.


 Los procedimientos mas recientes de Refrescamiento Facial se están enfocado en reimplantar células vivas que generen nuevamente la producción endógena de sus propias hidroproteínas y reestablecer la lozanía y vitalidad característico de las pieles jóvenes. Estos es posible gracias a la aplicación de Células Madre provenientes de la misma persona (autólogas), las cuales al ser procesadas en el laboratorio para estimular su diferención en células dérmicas, se aplican intradérmicamente para que comiencen a comportarse como células especializadas de piel, con la ventaja de no tener ningún tipo de rechazo o efecto secundario.
 Las Células Madre son extraídas de la médula ósea con una simple anestesia local y luego mezclada con factores de crecimiento y diferenciación contenidas en las plaquetas del mismo paciente, mezcladas posteriormente con extractos celulares del tejido a diferenciar, epidermis o dermis, para su posterior implantación en los lugares específicos y necesitados de refrescamiento (cara, cuello, manos, etc)
 La aplicación de hace una vez por semana por aproximadamente 5 a 10 sesiones, dependiendo de las necesidades de cada paciente, lo cual tiene una duración de por vida, realizándose algunos retoques anuales de nutrición celular.


 Para mas información puedes comunicarte con el Dr. Juan Carlos Méndez, al Centro Médico Antienvejecimiento VRC en Caracas a través de los teléfonos 0212 – 991.2215, 993.4595, o a través de su página Web www.medicinantienvejecimiento.com

 

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