Oxidación celular, envejecimiento y enfermedades crónicas inflamatorias y degenerativas.
Las enfermedades crónico degenerativas tales como la arteriosclerosis, la artrosis, el Alzheimer, diabetes, cáncer entre otras, constituyen una de las mayores causas de de mortalidad a nivel mundial, motivo por el cual las últimas investigaciones se han volcado a descubrir las principales causas de estas patologías.
El estudio de la oxidación celular ha sido en los últimos 20 años el motivo principal de investigación del envejecimiento celular, tomando como base la formación y acción de los radicales libres como la raíz de este proceso patológico, donde estos secuestran literalmente los electrones externos de las moléculas con las que se ponen en contacto, oxidándolas, neutralizándolas y convirtiéndolas en radicales libres, creando una reacción en cadena con las siguientes moléculas vecinas.
La consecuencia de este fenómeno es la destrucción de las membranas celulares, mitocondriales, incluyendo el material genético del ADN, generando lisis celular, falta de energia, mutaciones, translocaciones, etc respectivamente. La sumatoria de todos estos fenómenos termina con la muerte celular, envejecimiento de los órganos y disminución de la expectativa de vida de la persona.
Otro de los efecto de la oxidación es la inflamación, la cual como fenómeno fisiopatológico, genera edema de los tejidos, infiltración del sistema inmunológico y liberación de sustancias irritantes y destructoras llamadas citoquinas, que si persisten un tiempo prolongado destruyen a los tejidos, creando una disfunción del mismo.
El tratamiento básico para este fenómeno es el uso de antioxidantes, los cuales se sacrifican cediendo un electrón para compensar el déficit que tienen los radicales libres, neutralizando sus efectos. Al oxidarse los antioxidantes, estos deben ser neutralizados por otros antioxidantes en reacción en cadena para evitar que se acumulen. Para ello es recomendable que se use la llamada Red Antioxidante, la cual constituye una serie de antioxidantes liposoluble e hidrosolubles tales como vitamina A, D, E, K, ácido lipoico, licopene, vitamina C, coenzima Q10, N acetil cisterna, etc.
La dosis y frecuencia de la administración de estos antioxidantes debe individualizarse, de acuerdo con la edad, sexo, raza, actividad física, por uin profesional de la salud especialista en Medicina Antienvejecimiento Ortomolecular. |